Sunday, August 13, 2006

Promptness

!La luz, la luna y la poesía
han tomado las armas!

Iracundas de tánata indiferencia,
de carcoma y ceniza repetidas,
de voces idas en el espanto de la araña
y callados sentimientos,
decidieron salir a pelear
con el arco del verso
y la flecha de la palabra.

Caminando esta tarde
vieron sólo tumbas en las calles,
Tánatos en oferta en los supermercados
humanos rompecabezas en los escaparates
de la comunicación,
llantos azufre de penas
en las estaciones de servicio
y una cotidianidad
de víboras repetidas en nuestro augurio.

Las tres han dejado su hogar
cansadas de nieve ensangrentada,
de niños muertos y bombas al azar,
de zombis que ejecutan cautelosos
lo que sus brujos digan.
Se fueron pues de sus casas
con sólo un par de sandalias,
una alforja con papa picante y cancha,
unos pantalones desgajados
y sombreros de paja.

No saben dónde irán,
ni con quien luchar esta guerra sin sentido
pero tiene un cometido
limpiar la vista a quienes no la tienen,
matar sin matar,
sólo usando el poder de la palabra,
iluminar, empañar la vista
si es necesario
y sembrar estrellas
en los campos de la imaginación
y que surjan árboles de universos
donde puedan jugar
millones de niños.

Cuídense chacales,
Arpías y Keres
que aquí vienen,
tres, son sólo tres,
pero tienen el poder,
la voz, los brazos,
de todas las masas:

!Cuídense,
la luz, la luna y la poesía
han tomado las armas!

Himno del cambio

Herman@s, voluntari@s del cambio,
compañer@s armad@s con palabras,
flechas cansadas de sufrimiento:

¡Adelante!

A pesar de la desdicha,
de las bombas y de las alas rotas,
la lucha contra el ogro,
el chacal de la codicia y las arpías
hechas poder recién empieza:

¡Adelante!

En donde el mal rechina
sus dientes de cascabel
y graniza sangre de inocentes:

¡Adelante!

A golpe de versos
y luz sudorosa
que ha roto furiosa
las cadenas de la sumisión:

¡Adelante!

Como satélites o smog,
que giran espiándonos,
tal que ceniza y polvo
o bicicletas rotas.

¡Adelante!

Descalzos, desnudos de cualquier
ambición material,
aunque nos estigmaticen y nos maltraten,
a pesar de que nos traten de topos y atorrantes,
mismo si nos llaman esa romántica injuria.

¡Adelante, herman@s, Adelante!

Niño guerra

a los niños inocentes
muertos en la última guerra absurda


Caído y abatido
en la trinchera de la inocencia,
sólo ceniza, sólo ardor de misil,
un niño sin nombre yace mutilado.

Su delito fue solamente vivir, vivir,
vivir tan sólo,
en medio de un bosque de luces
donde Madre Merla
es desangrada kilos de kilos
de kilolitros cúbicos cada día.

Sus únicas armas eran el silencio de la palabra,
la niñez y la transparencia,
un par de plegarias y una bandera blanca,
pero los chacales son sordos,
los rapaces son ciegos,
los gusanos no tienen uso de la razón.

Y ahora allí yace
con el corazón abierto a la luna,
el alma desparramada
y sus ojos dos canicas
con los que el viento juega
Al lado están sus padres
y los padres de sus padres,
sus hermanos muertos, muertos
muertísimos al cuadrado.

Su sentencia fue largamente discutida,
durante un mes,
en una asamblea morada
con representantes de todo el mundo civilizado
-así se hacen llamar-
en una ciudad de manzanas,
lejos, muy lejos ya,
entre tecitos y bizcochuelos,
lobbyando para alargar el buen rato,
o jugando al póquer para no aburrirse.

¡Mírate niño, ay, mírate!
Mira lo que han hecho contigo.
¿Y a quién le importa?
¿A quién joder le atañe?
¿Eso te pasa por jugar a vivir,
tan sólo vivir en un jardín
codiciado por magnates?

Thursday, August 03, 2006

Las Arpías y las Keres han vuelto

a nuestros hermanos libaneses


En la nueva Estigía del mundo,
donde la irrealidad ahora reina,
las grandes amigas se han materializado
y buscan saciar su sed non satiata.

Ya no son más seres de la oscuridad,
ni espíritus sacados de alguna leyenda
van sobrevolando ciudades en toque de queda,
rechinando sus dientes,
tiritando las piernas,
volando a baja altitud
con visores infrarrojos y enormes alas
en busca de sangre efímera,
listas para apretar sus ávidos colmillos
en los cuellos de sus agonizantes presas.

Una ha visto el objetivo perfecto,
ocho mortales de sangre efeba,
no necesitarán blandir sus zarpas,
sus mísiles a larga distancia
comprados a algún país aliado
harán el fácil trabajo,
será banal usar un fusil
sólo una orden y un botón,
un botón y una codicia etérea.

Ya están llegando,
el viento está llorando,
corran hermanos míos,
corran que las Keres llegan.
Nadie podrá salvarnos,
ni siquiera la madre Tierra.
El fin, el sinfín y el delfín
nos esperan.
Han destruido Antesteria
y el mar triste llora
hasta dos kilómetros
adentro tierra.

¿Y dónde estará ese dios,
ese mismo dios por el cual ambos pelean?
Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution 2.5 License.