Promptness
!La luz, la luna y la poesía
han tomado las armas!
Iracundas de tánata indiferencia,
de carcoma y ceniza repetidas,
de voces idas en el espanto de la araña
y callados sentimientos,
decidieron salir a pelear
con el arco del verso
y la flecha de la palabra.
Caminando esta tarde
vieron sólo tumbas en las calles,
Tánatos en oferta en los supermercados
humanos rompecabezas en los escaparates
de la comunicación,
llantos azufre de penas
en las estaciones de servicio
y una cotidianidad
de víboras repetidas en nuestro augurio.
Las tres han dejado su hogar
cansadas de nieve ensangrentada,
de niños muertos y bombas al azar,
de zombis que ejecutan cautelosos
lo que sus brujos digan.
Se fueron pues de sus casas
con sólo un par de sandalias,
una alforja con papa picante y cancha,
unos pantalones desgajados
y sombreros de paja.
No saben dónde irán,
ni con quien luchar esta guerra sin sentido
pero tiene un cometido
limpiar la vista a quienes no la tienen,
matar sin matar,
sólo usando el poder de la palabra,
iluminar, empañar la vista
si es necesario
y sembrar estrellas
en los campos de la imaginación
y que surjan árboles de universos
donde puedan jugar
millones de niños.
Cuídense chacales,
Arpías y Keres
que aquí vienen,
tres, son sólo tres,
pero tienen el poder,
la voz, los brazos,
de todas las masas:
!Cuídense,
la luz, la luna y la poesía
han tomado las armas!
han tomado las armas!
Iracundas de tánata indiferencia,
de carcoma y ceniza repetidas,
de voces idas en el espanto de la araña
y callados sentimientos,
decidieron salir a pelear
con el arco del verso
y la flecha de la palabra.
Caminando esta tarde
vieron sólo tumbas en las calles,
Tánatos en oferta en los supermercados
humanos rompecabezas en los escaparates
de la comunicación,
llantos azufre de penas
en las estaciones de servicio
y una cotidianidad
de víboras repetidas en nuestro augurio.
Las tres han dejado su hogar
cansadas de nieve ensangrentada,
de niños muertos y bombas al azar,
de zombis que ejecutan cautelosos
lo que sus brujos digan.
Se fueron pues de sus casas
con sólo un par de sandalias,
una alforja con papa picante y cancha,
unos pantalones desgajados
y sombreros de paja.
No saben dónde irán,
ni con quien luchar esta guerra sin sentido
pero tiene un cometido
limpiar la vista a quienes no la tienen,
matar sin matar,
sólo usando el poder de la palabra,
iluminar, empañar la vista
si es necesario
y sembrar estrellas
en los campos de la imaginación
y que surjan árboles de universos
donde puedan jugar
millones de niños.
Cuídense chacales,
Arpías y Keres
que aquí vienen,
tres, son sólo tres,
pero tienen el poder,
la voz, los brazos,
de todas las masas:
!Cuídense,
la luz, la luna y la poesía
han tomado las armas!
